Pasaron los días, las semanas... y yo seguía quedandome despierta hasta las tantas de la madrugada para hablar con él. Habíamos c o n e c t a d o desde el principio, y eso se notaba en las conversaciones, en nuestras muchas conversaciones. Todo lo demás seguía en absoluta normalidad, aunque en mi vida, algo estaba cambiando.
Las 11, quedaba media hora para el recreo, la hora de matemáticas se me estaba haciendo interminable. Menos mal que Fran (un amigo de David y Felipe) siempre me entretiene en el momento justo. Nos llevamos la media hora pasándonos notitas, con bromas, dibujos graciosos, comentarios sobre la de Matemáticas... hasta que me puso algo que no tenía que ver ni con nuestro aburrimiento, ni con la camiseta manchada de la profesora.
Antes de que me diese a tiempo de coger el bolígrafo para responder, todos se habían levantado con sus bocadillos para salir al recreo. Salí dispuesta a perdile alguna explicación a Fran, pero lo pensé mejor y decidí dejarlo pasar como una simple broma. Me dirigí al servicio donde seguramente estarían mis amigas como cada día después del recreo, y de paso eché un vistazo al patio, Felipe había faltado y en parte, me alegré, porque verlo solo conseguiría que mi cabeza diera más vueltas de las que ya estaba dando.
No me pude conectar en toda la tarde por problemas de internet, siempre tan oportunos, aunque a las diez de la noche pareció arreglarse. Él no estaba conectado, así que me puse a cenar y me quedé sentada en el salón hasta que terminara mi serie favorita, El Internado. Ese día terminó más tarde de lo habitual, por lo que era la única de mi casa que estaba despierta, y eso me daba la ventaja de poderme quedar en el ordenador sin nadie por detrás leyendo tus conversaciones que te obligue a apagarlo.
Me fui a mi cuarto y desde la puerta vi la lucecita naranja del messenger, alguien me había hablado, era Felipe. "Por favor que no se haya desconectado, por favor que esté todavía, porfavor que... SIIII!" Tenía el icono en verde, me podía quedar hablando con él un rato antes de acostarme. Ese rato se convirtió en una hora, y esa hora en una hora y media...
- Oye y como que no te han hecho apagar ya el ordenador? Son las dos de la madrugada
- Esque están todos acostados :) pero que si quieres me desconecto ya eeh? ¬¬
- Ya... yo también saldría a esta hora sin ningún problema jajajaja
- Pues venga, te espero dentro de 10 minutos en el parque?
- 10 minutos? eso es mucho, mejor en 5, si solo me pongo las zapatillas y salgo en pijama a la calle jajaja
- Jajajajaja
- Bueno me voy ya a la cama que sino mañana...
- Ah pero no vamos a quedar? ¬¬
- Jaja Ya enserio, hablabamos mañana vale? :)
- Bueeeno vale :), pero que sepas que me debes una madrugada en el parque
- Jaja como quieras
- Buenas noches :)
- Hasta mañana :)
Si no fuera por que al día siguiente tenía instituto, me hubiera quedado h o r a s hablando con él. Estaba apunto de desconectarme cuando ví algo raro... Su foto... no era la de siempre... era... ¿una chica? Pero... ¿quién?


No hay comentarios:
Publicar un comentario