Vacío... lo único que podía sentir en ese momento era vacío. La impotencia de no poder volver a atrás y borrar los errores. Todo pasó tan rápido... Aún sigo pensando en si ese día no hubiera existido jamás, en si pasé por alto alguna posibilidad de poder seguir... seguramente me saltaría miles de oportunidades que yo no veía, oportunidades a las que yo no les daba importancia. Lo que no sabía era que podría llegar a arrepentirme tanto de todo aquello. En un mísero segundo, mi vida se dividió en un antes y un despúes, un antes lleno de amor, de felicidad y de cariño, pero por otra parte, el después... lleno de olvido, de tristeza, de soledad, de nostalgia... No supe apreciar los pequeños detalles, no supe darme cuenta de todo el daño que estaba causando... Poco a poco intentaba reponerme, pero era incapaz de hacerme a la idea de que todo aquello acabó, para siempre, y por mi culpa... No podía evitar sentirme como la peor persona y a la vez la más estúpida.
Nada tenía sentido, se me había escapado de las manos todas mis ilusiones ocultas, la razón por la que salir cada tarde, la razón de pelear con mi madre por la hora de llegada, la razón por la que cada día iba contenta al instituto, la razón que me llenaba de amor, la razón de querer ser mejor persona, la razón de seguir...
No quería creer todo lo que había estropeado, y es más, nunca podría imaginar que los sentimientos que sufrirían las consecuencias serían los míos...
Aún recuerdo ese día como si fuera ayer, pero es mejor empezar por el principio ¿verdad?
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